miércoles, 6 de mayo de 2009

Chau...chau...adios...




La Cámara Nacional de Casación Penal en un fallo del 28/04/2009 en la Causa Nro. 10.607 - SALA II "Aebi, María Eva y otros s/recusación", apartó a un conjuez de un Tribunal Oral de Santa Fe, luego de que éste dijera sentirse presionado por el Estado Nacional en causas por derechos humanos.

En principio fue el mismo señor conjuez Martín F. Gutiérrez quien se habría excusado para seguir interviniendo en esas actuaciones alegando razones de violencia moral y psíquica.
Uds. se preguntarán por qué?? La respuesta es ésta:

El propio conjuez recordó en un reciente fallo de la Cámara de Casación que había excarcelado a ex represores que “…la propia Presidente de la Nación como el Secretario de Derechos Humanos de la Nación, el Ministro de Defensa de la Nación y la Diputada Diana Conti, entre otros funcionarios públicos y legisladores, fueron contestes en señalar, entre varias otras expresiones, que quienes tienen la responsabilidad de entender -como el suscripto- en los procesos en los que se investigan delitos de lesa humanidad, y, cuando emiten fallos que resultan contrarios a las pretensiones -condenatorias o de medidas de seguridad- perseguidas por el Estado Nacional, `comparten la ideología represiva´, `favorecen a los represores del genocidio´, deben ser, sometidos a jury de enjuiciamiento o a procesos por delitos comunes”.



Sin restarle importancia al delito que se imputa en este caso en particular, mi pregunta es ¿de qué manera podemos garantizar la imparcialidad en las decisiones judiciales si contamos con discursos como éstos que llegan a afectar la independencia externa? ¿cómo garantizamos un sistema republicano de gobierno que se base en el respeto de la autonomía de los poderes del estado?


Nicolás da Cunha

12 comentarios:

Alumnos dijo...

Sinceramente me parecen aberrantes estos dichos o estas adjudicaciones, de “nuestra mandataria” y de otros “funcionarios públicos”, como ser `comparten la ideología represiva´, `favorecen a los represores del genocidio´, a quienes están encargados de brindar justicia, y desde ya me formulo la misma pregunta que mi compañero, pero por otro lado no debemos olvidar que si bien, en este caso estaríamos hablando de una monumental afectación a la independencia externa, existe paralelamente una falta de independencia interna, como bien lo señala Zaffaroni (“La independencia interna del poder judicial según Zaffaroni” publicado en el blog). En este menoscabo de la independencia interna, el conflicto nace no de diferencias o razones jurídicas sino de cuestiones personales latentes de quienes trabajan en el Poder Judicial (quiero referirme a TODO el Poder Judicial y no solo a tribunales colegiados), estableciendo una cita de este artículo del Ministro: “…abusan de su poder cotidianamente, satisfacen rencores personales, se cobran sus frustraciones en los operadores más jóvenes, despliegan su egolatría, y se decide por simpatía, antipatía, rencores, celos” y lo peor de todo, es que esto sea a nivel interno, dentro del mismo Poder y entre los mismos abogados!!!
De todas formas, si bien todo esto ya lo sabemos y vuelvo a decir me formulo la misma pregunta que mi compañero, pero no solamente en el ámbito externo sino también interno de la independencia, ¿Cómo garantizarla si se vulnera por todos sus lados?. Me encantaría tener una solución, pero considero que habría que construirla, me animaría a decir que los demás poderes deberían respetarse y garantizarse entre ellos, pero si ellos mismos no lo hacen, no sé qué se puede esperar del resto…

María Sol Piñeiro.-

loko buey dijo...

respetuosamente, me parece que se analiza siempre el tema de la imparcialidad de los jueces desde la perspectiva de que ellos son las "víctimas", o el sujeto afectado si se quiere.
el poder judicial corporativo y la mayoría de sus jueces entienden que sus juzgados son como su casa de fin de semana, donde son amos y señores, y si algunos quieren opinar sobre sus decisiones, o se quiere dar publicidad a los juicios orales que hacen contra ciudadanos, se les afecta su "independencia".
lo "aberrante" (y x favor hagamos una escala de adjetivos, xq si esto es aberrante no se cómo calificar cosas sustancialmente más graves) no son los dichos de la presidenta, sino la existencia de un poder judicial retrógrado, elitista, organizador de un sistema de "meritorios" que hizo trabajar gratis durante años a generaciones de jóvenes de nuestra facultad.
comparto los dichos de la presidente, que no se refieren a un juez que respeta una garantía de los imputados -lo cual está perfecto- sino aquellos sectores del poder judicial que hoy buscan frenar las causas de derechos humanos (y q los hay, sobre todo en el interior del país).

saludos

esteban

esteban dijo...

ese nick no se donde salio, le saca toda la seriedad a mi entrada

Anónimo dijo...

Creo que habría que separar la discusión del caso concreto. El Poder ejecutivo no puede entrometerse en las decisiones del Poder Judicial en ningún caso, bajo ningún pretexto. No pueden decir que un juez, por tomar determinada decisión favorece a la impunidad, asumiendo prejuiciosamente que se comparte una ideología represiva. Es díficil sacar del contexto la discusión, porque el caso que la generó tiene directa relación con un tema muy sensible para nosotros, que son los hechos cometidos en la última dictadura militar. El tema es que cuando un miembro de otro poder hace estas declaraciones, no afecta al juez, porque quien sale perjudicado es en realidad alguna de las partes ya que para el tercero -que debe ser independiente e imparcial al decidir -, ser objetivo e independiente le puede resultar, cuanto menos, dificultoso. Por este motivo no sólo no comparto los dichos de la presidente, sino que no los tolero. Esto no tiene nada que ver con el gesto político del gobierno, relacionado al impulso de las causas por los delitos cometidos durante la dictadura, que puede ser positivo pero que no tiene que ver con la independencia judicial.
Tampoco tiene que ver con la defensa de sectores del Poder Judicial que son proclives a generar impunidad. Quiero decir,
se puede valorar la política de Estado de impulsar la persecución de esta clase de delitos, pero respetando los valores republicanos, sin presiones para uno u otro lado.
Maxi

Anónimo dijo...

Creo que si de víctima hay que hablar, no pasa por mencionar a ninguno de los tres poderes, sino la única "victima" de esta discusion termina siendo el imputado al cual no se le puede garantizar un juicio con el respeto de todas las garantias del debido proceso en el cual se llegue a un pronunciamieto condenatorio o absolutorio. Por otro lado, tampoco fue la intencion victimizar al Poder Judicial, sino simplemente exponer la manera deliberada en que uno de los poderes del Estado, ejerce presion sobre otro, con únicos fines políticos.
Ahora, en otro orden, yo me pregunto: cuales son los interese del Estado? Aplicar en forma prejuiciosa penas de privación de libertad o medidas de seguridad de acuerdo a la gravedad del delito que se impute?

Nicolás da Cunha

Alumnos dijo...

Considero que el debate gira en torno de la independencia judicial, y no al uso de adjetivos (como lo que sea aberrante o no), ya que los mismos quedan a criterio de quien formula una opinión. Además como bien señaló mi compañero Nicolás, este ejemplo se puso sin obviamente, dejar de dar importancia a la clase de delitos perpetrados, sino mas bien como un claro ejemplo de una vulneracion a la independencia judicial en el caso externa y creo que se cae de maduro que los dichos de la presidente y de otros funcionarios, afectan esta metagarantía en cuestión.

María Sol Piñeiro.-

Anónimo dijo...

Me parece que sostener que este tipo de comentarios afectan la independecia judicial es un poco inocente. Creo que la afectación de la independencia externa del poder judicial se logra mediante la designación de una Corte amigable al poder de turno y mediante la búsqueda de intereses personales del juez que puedan afectar su imparcialidad, métodos estos mucho más eficientes que la mera opinión de un funcionario público de otro poder.

En fin, me parece que la manipulación de jueces no se logra por medio de mensajes que salen en la tapa de los diarios sino por otros medios más ocultos, medios que calculo serán conocidos por el conjuez por ser cotidianos para quien ejerce esa función. Por lo demás, no tuve tiempo de chequear de qué clase de conjuez se trata, pero si estamos ante uno de los conjueces que nunca fueron designados constitucionalmente como juez, la garantía del justiciable se habría afectado mucho antes.

Ahora bien, si de lo que se trata es de opinar sobre lo que dijo Cristina, Mauricio o Néstor, paso. Para ahondar un poco más en técnicas para borrar la independencia del Poder Judicial es muy bueno el lirbo de Verbitsky “Hacer la Corte”. De hecho no entiendo porqué nunca me dieron para leer algún capítulo de ese libro en la facu.

Eugenio Rey, ex alumno de la cátedra (por cierto, muy buena)

Anónimo dijo...

Una última opinión:

creo que la función que el conjuez tiene el honor de ejercer conlleva inevitablemente este tipo de presiones. Se trata de una función pública y como tal está sujeta al escrutinio de la ciudadanía en su conjunto, de la cual forman parte, dicho sea de paso, los políticos de turno. Si no le gusta la opinión de determinado político podrá no votarlo en las próximas elecciones pero claramente no puede dejar de ejercer su función porque siente que la persona que emite ese juicio tiene mucho poder. De aceptar sus fundamentos entonces no podría juzgar a nadie que tenga un mínimo de influencia.

Eugenio Rey (ex alumno)

Anónimo dijo...

aclaración:

era un conjuez ... pensé que era un juez subrogante... saludos.

er

Anónimo dijo...

Me parece más inocente sostener que la independencia judicial sólo se afecta si la Corte es amigable con el poder de turno. El otro motivo que diste vinculado a los intereses personales del juez, sinceramente no lo entendí. Creo que se vincula más a la imparcialidad frente al caso, no a la independencia judicial.
Por otro lado, en el post nunca se habló de manipulación sino de presión externa generada por algún miembro de otro poder del Estado, creo que no es lo mismo.
Tampoco creo que alguno de los comentarios haya sido con el fin de discutir sobre lo que dijo o no, determinado político.
Por otro lado, creo que la función del juez –honorable sin dudas – no debería “conllevar” inevitablemente este tipo de presiones. Justamente eso es lo que estamos discutiendo, es decir, si se ve afectada la independencia de un magistrado ante presiones de otros miembros del Estado. En tu opinión no se afecta, y por supuesto, es una postura respetable aunque criticable, como todo. Lo demás creo que sigue el mismo carril. Discutimos sobre un ideal tal vez inalcanzable.
Maxi.

Alumnos dijo...

La designación de una Corte "amigable", si bien puede ser uno de de los motivos por los cuales se viole la independencia judicial, no podemos quedarnos en ese sólo, ya que deben de existir innumerables actuaciones por las cuales se arribe a dicha consecuencia, y de las cuales no se tiene ninguna publicidad (llamados telefónicos, encuentros cercanos, etc, etc).
Por otro lado, de lo que también estoy seguro es que los jueces, como cualquiera de los poderes del Estado, viven en un constante roce con la opinión pública, pero entiendo que ello no puede ser motivo suficiente para apartarse de una causa. Ahora, cuando la crítica (no constructiva) proviene de uno de los Poderes pares y con los prejuicios invocados, a mi parece la cosa cambia, ya que lo que en el post se está discutiendo es la independencia judicial, como motivo de reafirmación del principio republicano de gobierno.
Por favor, quiero recalcar que el que "sale perdiendo" siempre es el imputado por los mismos motivos que expuse en mi comentario anterior.

Nicolás da Cunha

Joaquín Freije dijo...

Creo que si el problema es la independencia judicial de presiones internas o externas, tienen razón al decir que estas no deberían existir. Pero, la verdad es que existen y es ante su existencia que debe hacerse valer la garantía de la imparcialidad del juzgador. Bien se dijo que desde la década infame, a comienzos de la década de los 30 del siglo pasado, tenemos una "Corte" no adicta, sino "alcahueta" del gobierno de turno, y por ende un Poder Judicial igual.
Lo que requiere afirmación diaria es la garantía (del imputado) de la imparcialidad del juzgador.
Artículo periodístico para ver de imparcialidad en el caso en concreto: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-124618-2009-05-09.html